Vayikrá significa “Y llamó” y es la palabra con la que inicia el libro en hebreo. Por eso ese es su nombre. El libro comienza con Yahweh llamando a Moshé desde el mishkán, mostrando que ahora la atención ya no está en la salida de Mitsráyim, sino en cómo debe acercarse el pueblo a Elohim y cómo debe vivir en santidad delante de Él.
Vayikrá se centra en la adoración ordenada, la pureza, la santidad y la distinción entre lo apartado y lo común. Si Shemot termina con la gloria de Yahweh llenando el mishkán, Vayikrá explica qué debe hacerse para acercarse correctamente a Su presencia. Por eso el libro establece de manera precisa los qorbanot, el servicio de los Kohanim y las normas que rigen la vida del pueblo delante de Yahweh.
El libro comienza detallando las distintas ofrendas: olah, minjah, shelamim, jatat y asham. Estas instrucciones muestran qué puede traer el hombre, en qué casos, de qué manera y por medio de quién. No se trata de invención humana ni de culto espontáneo, sino de acercamiento regulado por mandato. Yahweh define cómo se presenta la ofrenda, qué parte corresponde al altar, qué parte al Kohen y qué exige cada caso.
Vayikrá también establece la consagración de Aharón y de sus hijos para el servicio del sacerdocio. Con ello el libro muestra que no cualquiera puede ministrar en lo santo de cualquier manera. El episodio de Nadav y Avihu deja esto completamente claro: ofrecieron fuego extraño que Yahweh no les mandó, y murieron delante de Él. El punto textual es directo: Yahweh no acepta acercamiento inventado ni alteración del orden que Él mismo estableció.
Después de esto, Vayikrá desarrolla ampliamente las leyes de pureza e impureza. Trata animales limpios e inmundos, parto, tsaraat, flujos corporales y otros estados que afectan la condición ritual del hombre y de la mujer. Estas instrucciones enseñan distinción, disciplina y separación. El libro no presenta estas cosas como detalles menores, sino como parte del orden santo que Yahweh dio a Yisrael para vivir diferente de las naciones.
Uno de los centros del libro es el Yom haKippurim, el día de las expiaciones. Allí se establece el procedimiento anual por el cual se hace expiación por el santuario, por los Kohanim y por toda la congregación de Yisrael. Este capítulo ocupa lugar central porque muestra que la impureza y el pecado contaminan, y que Yahweh mismo determinó la forma en que debía hacerse expiación y purificación dentro del pacto.
Vayikrá también contiene el llamado conocido como el código de santidad. Allí Yahweh ordena a Yisrael ser santo porque Él es santo. El libro regula relaciones familiares, conducta sexual, justicia, trato al prójimo, honestidad, reverencia al santuario, respeto por los tiempos apartados y rechazo de prácticas abominables de las naciones. Así, la santidad en Vayikrá no se limita al altar, sino que abarca cuerpo, tierra, tiempo, justicia y vida comunitaria.
Además, el libro establece los moedim de Yahweh: el Shabat, Pésaj, Matsot, Bikurim, Shavuot, Yom Teruah, Yom haKippurim y Sukkot. Esto es central, porque Vayikrá no solo regula sacrificios y pureza, sino también el orden del tiempo apartado. Yahweh define qué tiempos son suyos y cómo deben ser recordados y observados por Su pueblo.
La parte final del libro incluye instrucciones sobre el aceite, el pan de la presencia, el castigo por blasfemia, el año séptimo, el Yovel, la redención de tierras y personas, y las bendiciones por obediencia junto con las maldiciones por rebeldía. Con eso, Vayikrá deja claro que la vida en pacto incluye adoración, justicia, tierra, economía, descanso y obediencia. No se limita al santuario; regula toda la existencia de Yisrael delante de Yahweh.
Vayikrá establece, por tanto, fundamentos centrales para el resto de la Torá: el modo correcto de acercarse a Yahweh, la función de los Kohanim, la distinción entre lo santo y lo común, entre lo limpio y lo inmundo, la expiación, la santidad del pueblo, los tiempos apartados y las consecuencias de obedecer o rebelarse. Es el libro de la santidad, del acercamiento ordenado y de la vida apartada delante de Yahweh.